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El Golden Gate Park, el secreto mejor guardado de San Francisco

Pilar Navarro 1 abril, 2018

Uno de los lugares que posiblemente visité con mayor frecuencia cuando viví en Palo Alto (CA) una temporada, fue el Golden Gate Park, en San Francisco. Y es que en este esplendido y extenso parque urbano siempre hay multitud de eventos para todos los públicos, desde actividades deportivas, muchas atracciones turísticas, y dos de mis museos favoritos de SanFra, el De Young y la Academia de Ciencias de California. Además, este parque es también un punto de referencia para los locales o sanfranciscanos, que se reúnen los fines de semana allí para ir de picnic, echar un partido de futbol, montar en bicicleta o hacer jogging, entre otras.

Lo cierto es que el Golden Gate Park es uno de los maravillosos secretos que guarda la ciudad de San Francisco, y a muy buen recaudo. La ciudad tiene tantos atractivos turísticos, como el emblemático puente Golden Gate, o los populares tranvías o las encantadoras casas victorianas, o la prisión de Alcatraz, entre muchos más, que el parque queda relegado a un segundo plano.

Por eso hoy os quiero hablar de este fascinante secreto. El Parque Golden Gate es el parque urbano más grande de Estados Unidos. Tiene forma rectangular, con una extensión de 5 kilómetros de largo por 1 kilómetro de ancho y comienza en Ocean’s Beach y termina en Hippie Hill desde donde se puede acceder a Haight-Ashbury, el barrio hippie de San Francisco. Si te has decidido a recorrerlo, dada su gran extensión, te aconsejo que, o lo hagas por fases o alquiles unas bicicletas o aproveches los minibuses del parque, que por muy poco, puedes cogerlos cuantas veces desees.

El origen del parque data de 1852, cuando la ciudad de San Francisco se planteó la necesidad de tener un parque público similar al de Central Park en Nueva York. El alcalde McCoppin tenía el ojo puesto en un área deshabilitada al oeste de la ciudad, también conocida como Outside Lands, totalmente desértica y casi sin vegetación, nada prometedora para construir un parque. Además, se trataba de una zona en disputa entre la ciudad y el gobierno federal de california. Así que en cuanto la ciudad se aseguró el titulo legal de las tierras comenzaron a construir el parque.

El diseño original se le debe al ingeniero William Hammond Hall que junto a su asistente John McLaren, jardinero procedente de Escocia, hogar de muchos de los mejores profesionales del siglo XIX, diseñaron unos de los lugares más bellos del mundo, con muchísimo esfuerzo ya que el terreno no era el adecuado para plantar nada. Se le atribuyen haber plantado alrededor de más de 155.000 árboles a lo largo de la extensión del parque, principalmente eucaliptos, pinos y cipreses de Monterey.

Una de las anécdotas del parque, muchos años más tarde, fue que el Golden Gate Park se convirtió en testigo de primera mano del emblemático “Verano del Amor”. Si, como habéis oído, el 14 de enero de 1967, cerca de 10.000 activistas de la contracultura se reunieron en este parque con motivo del evento “Human Be-In” reivindicando aspectos tales como empoderamiento personal, descentralización cultural y política, vida en comunidad y conciencia ecológica; otros tantos reclamaban una conciencia superior (con la ayuda de drogas psicodélicas), aceptación del uso de psicodélicos ilícitos y conciencia política liberal radical. Este evento fue el precursor del “Verano del Amor” y marcó, sin lugar a dudas, el área como la sede central de los hippies en Haight-Ashbury. El año pasado, en el 2017, San Francisco celebró el 50 aniversario del Verano del Amor, recordando y debatiendo su legado.

El parque tiene muchísimos rincones preciosos. Yo solía aparcar cerca de Hagiwara Tea Garden Drive, y de ahí dábamos un paseo por los alrededores o cogíamos el minibús para acceder a otras zonas. De mis lugares favoritos del parque destacaría algunos, por orden de preferencia:

  1. Museo De Young: Uno de mis museos favoritos de San Francisco, al que dedicaré una entrada. En él podréis encontrar arte americano de los siglos XVII a XXI, arte contemporáneo internacional y arte de las Américas, Pacifico y Africa. El edificio actual se terminó en el 2005 y es del estudio de arquitectura suizo Herzog & de Meuron. Si lo visitas no olvides subir a su torre de cristal con unas vistas espectaculares del parque y de la ciudad de san francisco.
  2. Academia de Ciencias de California: Es uno de los museos de historia natural más grandes del mundo. Fundada en 1853 como una sociedad para la educación, continúa dedicándose a la investigación y labores pedagógicas. El edificio actual se le debe a Renzo Piano y es un edificio sostenible e innovador.
  3. Monumento a Miguel de Cervantes: justo a la derecha de la entrada al Museo de Young. Esta escultura fue donada a la ciudad por su autor, Jo Mora, en 1916, y también llamada Don Quijote y Sancho Panza mirando a su creador.
  4. Jardín Japonés del Té: un auténtico jardín japonés que cuenta con su Tea House donde realizan demostraciones de la ceremonia del té.
  5. Molinos Holandeses: En 1903 se construyeron un par de molinos de viento de estilo holandés cuya función fue bombear agua por todo el parque. Uno al norte, junto al jardín de tulipanes Reina Wilhelmina; y otro, el Molino Murphy en la esquina suroeste del parque y pegado al restaurante Beach Chalet y a la propia playa.
  6. Conservatorio de Flores: Es un edificio de líneas victorianas que alberga cientos de especies florales distintas.
  7. Manada de búfalos: El primer búfalo habitante del parque se instaló en el año 1894, y están completamente adaptados al entorno.

Pues lo dicho, si vas a San Francisco, ya tienes “un bon motif” para acercarte a recorrerlo.

  

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